Una de las peores costumbres de los obesos o las personas con problemas nutricionales es no desayunar, o hacerlo solo con algunos mates.
Aquellos que padecemos la obesidad debemos acostumbrarnos a tomar un buen desayuno apenas nos levantamos, y luego de una hora y media o dos horas tomar otra colación, no sirve ayunar a la mañana TODO LO CONTRARIO, aquí comparto con Ustedes una nota que me enviaron en Facebook........ Fer
Una buena razón para desayunar es el beneficio cerebral que recibimos. Otra razón es el daño que provocamos en nuestro cuerpo con el ayuno mañanero.
Imaginemos el proceso:
Suena el despertador y el cerebro empieza a preocuparse.
‘Ya hay que levantarse y estamos escasos de combustible’.
Llama a la primera neurona que tiene a mano y manda mensaje a ver qué disponibilidad hay de glucosa en la sangre.
Desde la sangre le responden:’Aquí hay azúcar para unos 15 a 20 minutos, nada más’.
El cerebro hace un gesto de duda, y le dice a la neurona mensajera: ‘De acuerdo, vayan hablando con el hígado a ver qué tiene en reserva’. En el hígado se consultan la cuenta de ahorros y responden que ‘a lo sumo los fondos alcanzan para unos 20 a 25 minutos’.
En total no hay sino cerca de 290 miligramos de glucosa, es decir, alcanza para 45 minutos, tiempo en el cual el cerebro ha estado rogándole a todos los santos a ver si se nos ocurre desayunar.
Si estamos apurados o nos resulta insoportable comer en la mañana, el pobre órgano tendrá que ponerse en emergencia: ‘Alerta máxima: nos están tirando un paquete económico.
¡Cortisona, hija, saque lo que pueda de las células musculares, los ligamentos de los huesos y el colágeno de la piel!
La cortisona pondrá en marcha los mecanismos para que las células se abran cual cartera de mamá comprando útiles, y dejen salir sus proteínas. Estas pasarán al hígado para que las convierta en glucosa sanguínea. El proceso continuará hasta que volvamos a comer.
Como se ves, quien cree que no desayunar tiene poca importancia, se está engañando: Se come sus propios músculos, se auto devora.
La consecuencia es la pérdida de tono muscular, y un cerebro que, en vez de ocuparse de sus funciones intelectuales, se pasa la mañana activando el sistema de emergencia para obtener combustible y alimento.
¿Cómo afecta eso nuestro peso?
Al comenzar el día ayunando, se pone en marcha una estrategia de ahorro energético, por lo cual el metabolismo disminuye. El cerebro no sabe si el ayuno será por unas horas o por unos días, así que toma las medidas restrictivas más severas.
Por eso, si la persona decide luego almorzar, la comida será aceptada como excedente, se desviará hacia el almacén de ‘grasa de reserva’ y la persona engordará.
La razón de que los músculos sean los primeros utilizados como combustible de reserva en el ayuno matutino se debe a que en las horas de la mañana predomina la hormona cortisol que estimula la destrucción de las proteínas musculares y su conversión en glucosa.
Decídase a desayunar, es mas saludable y ayudará a controlar mejor su peso.
Fuente: Dra. Daniela Jakubowicz (Endocrinólogo)
(Gracias por compartir esto a Desayunos Sabores Mañaneros http://desayunos-sm.blogspot.com
www.desayunos-sm.muncom.com)
martes, 27 de octubre de 2009
jueves, 22 de octubre de 2009
Bajar de peso y mantenerlo
Quiero compartir con Ustedes una nota que salío publicada el 22/10/2009 en el diario Critica Digital.
La lucha de los obesos no solo es bajar de peso, sin fundamentalmente mantener los logros. Muchas veces bajar de peso implica una gran presión para nosotros, problemas de salud, necesidades laborales, querer dar un ejemplo saludable a nuestros seres queridos se conjugan para tornar nuestro equilibrio emocional en algo frágil e inestable.
Además una conducta desmesurada sostenida durante años es muy dificil de revertir, y los ambientes que paradojicamente nos acusaban y juzgaban por nuestra falta de cuidado y los excesos, de pronto insisten en que comamos lo que esta fuera del plan, en que vayamos a todas las reuniones, en que comamos un pedazo más o tomemos un vaso más.... Son momentos muy dolorosos ya que muchas veces optamos por recluirnos o reaccionamos con violencia, a estas dos opciones se enfrenta la peor, dejarnos llevar por la ola y perder en minutos dias de conducta y sobriedad.
Cuando empezamos a lograr nuestros objetivos, ya sea con una bajada rápida de peso o con pequeños logros que sumados nos cambian la calidad de vida, viene el otro desafio, como sostenerlo en el tiempo, como seguir adelante.
La regla es perseverar en el plan alimentario, hacerlo cada día mejor y estar felices con una bajada de 0.5 a 1 kilo por semana y por otra parte estar muy atentos a las recaidas y defender lo logrado. La obesidad estará controlada cuando logremos largos periodos con peso estable y a la baja, cuando nos acostumbremos a comer sano, caminar y estar más comodos con nuestro cuerpo.
Recordemos que, sin dramatizarlo, la obesidad es una enfermedad crónica e incurable y negar su presencia y riesgos es lo peor que podemos hacer.... Exitos y que la nota les sea de utilidad. Fer
Cómo ser un “perdedor exitoso” de kilos
La mayoría recupera el peso que bajó con los regímenes para adelgazar por abandono prematuro del tratamiento y por la falta de seguimiento médico. Para los especialistas, el objetivo es que los pacientes bajen el 10% de masa corporal por añoNueve de cada diez personas que realizan dietas para bajar de peso vuelven a engordar cuando terminan el tratamiento. “Incluso llegan a superar la cantidad de kilos que pesaban cuando iniciaron el régimen”, asegura el doctor Ricardo Chiosso, especialista en medicina nutricional y obesología de la Universidad de Córdoba.
Apenas entre un 10 y un 15% de los pacientes que requieren asistencia profesional para reducir su índice de masa corporal logra mantener su peso a los tres años de haber logrado el descenso, según las estadísticas que arrojan los últimos trabajos de investigación realizados a nivel mundial.
“Este alto índice de reincidencia se debe además al abandono de los hábitos saludables de alimentación adquiridos durante el tratamiento y a la reincidencia en conductas peligrosas que facilitan el incremento de la masa corporal”, agrega el profesional.
Graciela tiene 48 años y cuando requirió la asistencia profesional pesaba 88 kilos y tenía un índice de masa corporal de 32, con lo que necesitaba bajar unos 10 kilos para salir del cuadro de obesidad y entrar al rango del sobrepeso.
“Luego de un año cumplí el objetivo que me había propuesto, cuando voy al consultorio, el médico me dice ahora vamos por otros diez kilos. Me quería morir, porque el esfuerzo había sido tan grande, que imaginarme duplicándolo me deprimía muchísimo. Entonces volví a comer y recuperé el peso que tenía hace un año. Muchas veces los médicos te maltratan y una termina sintiendo la presión y abandona”, relata la mujer.
Según el análisis de los profesionales consultados, los “perdedores exitosos de peso” son aquellas personas que tras haber reducido su masa corporal logran mantener un peso saludable a largo plazo.
“El éxito no es ni bajar rápido ni bajar mucho, cualquiera que diga lo contrario está mintiendo con fines comerciales, porque la verdad científica sostiene que el éxito se obtendrá realmente cuando el paciente pierda el 10% de su peso a lo largo de un año”, añade Chiosso.
Para Daniel Thierer, especialista en psiconeurofarmacología, “el mejor fármaco es la palabra, es decir que si la persona puede ser persuadida de los beneficios de esta pérdida moderada, corre menos riesgos de rebotar y recuperar el peso que bajó durante el tratamiento”.
La situación de Rodolfo es complicada. A sus 31 años, padece un sobrepeso que derivó en problemas de salud. “Tengo el colesterol por las nubes, me agito cuando camino, tengo palpitaciones”, describe el oficinista que realiza tareas sedentarias. “Todas las semanas comienzo un nuevo régimen para adelgazar, pero lo abandono porque no tengo paciencia para ver los resultados y me bajoneo”, completa. “Bajar rápido de peso provoca estrés y hacerlo lentamente desanima, desalienta al paciente”, apunta Chiosso.
De acuerdo a la Guía de práctica clínica para el manejo del sobrepeso y la obesidad en personas adultas, editada por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, los “perdedores exitosos de peso comen seis veces al día, lo hacen en cantidades pequeñas, nunca repiten, consumen abundante agua, realizan actividad física tres veces a la semana y se efectúan controles periódicos con un profesional competente”.
(Fuente Critica Digital: http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=32747)
La lucha de los obesos no solo es bajar de peso, sin fundamentalmente mantener los logros. Muchas veces bajar de peso implica una gran presión para nosotros, problemas de salud, necesidades laborales, querer dar un ejemplo saludable a nuestros seres queridos se conjugan para tornar nuestro equilibrio emocional en algo frágil e inestable.
Además una conducta desmesurada sostenida durante años es muy dificil de revertir, y los ambientes que paradojicamente nos acusaban y juzgaban por nuestra falta de cuidado y los excesos, de pronto insisten en que comamos lo que esta fuera del plan, en que vayamos a todas las reuniones, en que comamos un pedazo más o tomemos un vaso más.... Son momentos muy dolorosos ya que muchas veces optamos por recluirnos o reaccionamos con violencia, a estas dos opciones se enfrenta la peor, dejarnos llevar por la ola y perder en minutos dias de conducta y sobriedad.
Cuando empezamos a lograr nuestros objetivos, ya sea con una bajada rápida de peso o con pequeños logros que sumados nos cambian la calidad de vida, viene el otro desafio, como sostenerlo en el tiempo, como seguir adelante.
La regla es perseverar en el plan alimentario, hacerlo cada día mejor y estar felices con una bajada de 0.5 a 1 kilo por semana y por otra parte estar muy atentos a las recaidas y defender lo logrado. La obesidad estará controlada cuando logremos largos periodos con peso estable y a la baja, cuando nos acostumbremos a comer sano, caminar y estar más comodos con nuestro cuerpo.
Recordemos que, sin dramatizarlo, la obesidad es una enfermedad crónica e incurable y negar su presencia y riesgos es lo peor que podemos hacer.... Exitos y que la nota les sea de utilidad. Fer
Cómo ser un “perdedor exitoso” de kilos
La mayoría recupera el peso que bajó con los regímenes para adelgazar por abandono prematuro del tratamiento y por la falta de seguimiento médico. Para los especialistas, el objetivo es que los pacientes bajen el 10% de masa corporal por añoNueve de cada diez personas que realizan dietas para bajar de peso vuelven a engordar cuando terminan el tratamiento. “Incluso llegan a superar la cantidad de kilos que pesaban cuando iniciaron el régimen”, asegura el doctor Ricardo Chiosso, especialista en medicina nutricional y obesología de la Universidad de Córdoba.
Apenas entre un 10 y un 15% de los pacientes que requieren asistencia profesional para reducir su índice de masa corporal logra mantener su peso a los tres años de haber logrado el descenso, según las estadísticas que arrojan los últimos trabajos de investigación realizados a nivel mundial.
“Este alto índice de reincidencia se debe además al abandono de los hábitos saludables de alimentación adquiridos durante el tratamiento y a la reincidencia en conductas peligrosas que facilitan el incremento de la masa corporal”, agrega el profesional.
Graciela tiene 48 años y cuando requirió la asistencia profesional pesaba 88 kilos y tenía un índice de masa corporal de 32, con lo que necesitaba bajar unos 10 kilos para salir del cuadro de obesidad y entrar al rango del sobrepeso.
“Luego de un año cumplí el objetivo que me había propuesto, cuando voy al consultorio, el médico me dice ahora vamos por otros diez kilos. Me quería morir, porque el esfuerzo había sido tan grande, que imaginarme duplicándolo me deprimía muchísimo. Entonces volví a comer y recuperé el peso que tenía hace un año. Muchas veces los médicos te maltratan y una termina sintiendo la presión y abandona”, relata la mujer.
Según el análisis de los profesionales consultados, los “perdedores exitosos de peso” son aquellas personas que tras haber reducido su masa corporal logran mantener un peso saludable a largo plazo.
“El éxito no es ni bajar rápido ni bajar mucho, cualquiera que diga lo contrario está mintiendo con fines comerciales, porque la verdad científica sostiene que el éxito se obtendrá realmente cuando el paciente pierda el 10% de su peso a lo largo de un año”, añade Chiosso.
Para Daniel Thierer, especialista en psiconeurofarmacología, “el mejor fármaco es la palabra, es decir que si la persona puede ser persuadida de los beneficios de esta pérdida moderada, corre menos riesgos de rebotar y recuperar el peso que bajó durante el tratamiento”.
La situación de Rodolfo es complicada. A sus 31 años, padece un sobrepeso que derivó en problemas de salud. “Tengo el colesterol por las nubes, me agito cuando camino, tengo palpitaciones”, describe el oficinista que realiza tareas sedentarias. “Todas las semanas comienzo un nuevo régimen para adelgazar, pero lo abandono porque no tengo paciencia para ver los resultados y me bajoneo”, completa. “Bajar rápido de peso provoca estrés y hacerlo lentamente desanima, desalienta al paciente”, apunta Chiosso.
De acuerdo a la Guía de práctica clínica para el manejo del sobrepeso y la obesidad en personas adultas, editada por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, los “perdedores exitosos de peso comen seis veces al día, lo hacen en cantidades pequeñas, nunca repiten, consumen abundante agua, realizan actividad física tres veces a la semana y se efectúan controles periódicos con un profesional competente”.
(Fuente Critica Digital: http://www.criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=32747)
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